GAL MU PAD-DA NU TUK-A*
La filosofía llega al límite de tener que aceptar que nada tiene sentido, que la existencia es un caótico amasijo de materia aleatoria y casual. Y en un íntimo rechazo a esa cruda verdad, el deseo de un sentido se insinúa entre las desbordantes emociones de los desdenes cotidianos. Y la joven y honesta ciencia […]








